Para que esta operación pueda llevarse a cabo, el cuadro ché debera facilitar la llegada del ariete al Málaga, escuadra que anda a la caza y captura de un hombre de ataque, pero que no está dispuesta a pagar los 400.000 euros que solicitaba la entidad valencianista por su cesión.
Sin embargo, si la directiva accede a desprenderse de forma gratuita del jugador, el presidente malagueño, Fernando Sanz, estaría dispuesto, según Súper Deporte, a compensarles con una opción preferencial sobre Gámez, carrilero al que se considera como un sustituto de garantías para el luso Miguel.
Si ambas entidades no se ponen de acuerdo con el zaguero, el Valencia trataría de abordar la contratactión de Apoño, un centrocampista que podría comenzar a ejercer de alternativa para los veteranos Rubén Baraja y David Albelda.

