La selección sub - 20 debe sacar los tres puntos ante la albiceleste si quiere tener oportunidad de ir al mundial de Egipto, la buena noticia es que vuelve Rafael Acosta
LIDER.- Dos noches amargas han complicado el camino de la sub-20 al mundial de Egipto, justo cuando fallar no es una opción. Venezuela, ahora con la soga al cuello, deberá jugarse la vida mañana ante una Argentina dispersa y urgida de hacerle honor a su historia.
César Farías y sus dirigidos enfrentan un duro momento donde el trabajo psicológico será clave para reponerse de dos goleadas, la primera de ellas, producto de los desatinos a la ofensiva y la segunda, un acto de justicia ante la superioridad de un conjunto brasileño que cada vez se parece más a su verdadera forma de comprender el fútbol.
Pero también el trabajo de recuperación física será vital para enfrentar a la albiceleste mañana en Puerto La Cruz, sobretodo en la línea defensiva, venida a menos en esta etapa tras una brillante primera ronda. El equipo, aún no se recupera del desgaste vivido ante Colombia al final de la fase de grupos, y al inicio del hexagonal, y se ha notado en la cancha.
Ante Paraguay el equipo aguantó un poco más en la media cancha, pero ante un Brasil muy superior y sin las ideas de Rafael Acosta, se bajaron los brazos apenas en el entretiempo.
Y el panorama alentador tras la primera fecha, se disipa con la amargura de un conjunto que no ha podido contar con el aporte de su principal arma ofensiva: Salomón Rondón. El ariete de Las Palmas se muestra falta de ritmo y, pese a tratar de empujar a la selección a reaccionar en los momentos difíciles, no ha tenido claridad de cara al arco rival, disminuyendo las posibilidades al mínimo.
Argentina, que ha mostrado a ráfagas algunas de las condiciones que el mismo Diego Armando Maradona vio antes del inicio del torneo, apenas suma un punto, por lo que tendrá que salir a buscar la victoria si quiere pasar por el bochorno de ser eliminada.
El técnico argentino Sergio Batista aún no consigue su oncena ideal y ha tenido que rotar a todos sus jugadores buscando la fórmula ganadora. Sólo le servirá ganar los dos partidos restantes, ante Venezuela y Colombia, indistintamente de lo que ocurra en los otros compromisos.
Venezuela, por su parte, tiene que apelar al espíritu luchador perdido e imponerse ante Argentina y al menos sumar un punto ante Uruguay en al última fecha clasificar sin depender de nadie más. De lo contrario, habrá que ligar derrotas de Colombia ante Brasil, empate en la fecha final entre Argentina y Colombia, además de salir airosos frente a los albicelestes.
César Farías y sus dirigidos enfrentan un duro momento donde el trabajo psicológico será clave para reponerse de dos goleadas, la primera de ellas, producto de los desatinos a la ofensiva y la segunda, un acto de justicia ante la superioridad de un conjunto brasileño que cada vez se parece más a su verdadera forma de comprender el fútbol.
Pero también el trabajo de recuperación física será vital para enfrentar a la albiceleste mañana en Puerto La Cruz, sobretodo en la línea defensiva, venida a menos en esta etapa tras una brillante primera ronda. El equipo, aún no se recupera del desgaste vivido ante Colombia al final de la fase de grupos, y al inicio del hexagonal, y se ha notado en la cancha.
Ante Paraguay el equipo aguantó un poco más en la media cancha, pero ante un Brasil muy superior y sin las ideas de Rafael Acosta, se bajaron los brazos apenas en el entretiempo.
Y el panorama alentador tras la primera fecha, se disipa con la amargura de un conjunto que no ha podido contar con el aporte de su principal arma ofensiva: Salomón Rondón. El ariete de Las Palmas se muestra falta de ritmo y, pese a tratar de empujar a la selección a reaccionar en los momentos difíciles, no ha tenido claridad de cara al arco rival, disminuyendo las posibilidades al mínimo.
Argentina, que ha mostrado a ráfagas algunas de las condiciones que el mismo Diego Armando Maradona vio antes del inicio del torneo, apenas suma un punto, por lo que tendrá que salir a buscar la victoria si quiere pasar por el bochorno de ser eliminada.
El técnico argentino Sergio Batista aún no consigue su oncena ideal y ha tenido que rotar a todos sus jugadores buscando la fórmula ganadora. Sólo le servirá ganar los dos partidos restantes, ante Venezuela y Colombia, indistintamente de lo que ocurra en los otros compromisos.
Venezuela, por su parte, tiene que apelar al espíritu luchador perdido e imponerse ante Argentina y al menos sumar un punto ante Uruguay en al última fecha clasificar sin depender de nadie más. De lo contrario, habrá que ligar derrotas de Colombia ante Brasil, empate en la fecha final entre Argentina y Colombia, además de salir airosos frente a los albicelestes.

