El jugador del Hamburgo se encuentra tranquilo, concentrado en el amistoso de hoy ante Guatemala y esperando realizar su debút en la Bundesliga
UNIVERSAL.- Tranquilo porque sabe que el momento de estrenarse con el Hamburgo en el fútbol alemán le llegará. Feliz por volver a la vinotinto.

Tomás Rincón es uno de los jugadores para seguir este año en el fútbol nacional. Viene de consolidarse en la selección con César Farías, llegando incluso a lucir el brazalete de capitán con 21 años, se hizo referencia en el torneo local con el Deportivo Táchira y ahora comienza una nueva etapa con el Hamburgo en la Bundesliga.
El llamado de Farías fue una pausa en el trabajo que realiza en tierras germanas para ganarse su oportunidad, mientras se solucionan los problemas con su transferencia, los cuales le impidieron jugar el fin de semana pasado.
"Yo, ahora, me concentro en la selección. Sobre lo que pasa con el tema del transfer lo que puedo decir es que estoy tranquilo, trabajando, que es lo que tengo que hacer; pero lo que tengo ahora es felicidad por esta convocatoria", comentaba Rincón al llegar a Venezuela.
"Pendiente de la Sub 20 como todo el mundo", Rincón esperaba el partido definitivo que tuvo la Sub 20 con Uruguay -victoria 3-1-, recordando esos tiempos no tan viejos en los que a él le tocó estar en esa categoría, lucir el 10 y ser el capitán.
Trabajo, trabajo y más trabajo, parece ser su consigna, pues es la palabra que más repite durante sus declaraciones.
De lleno en el tema de su pase al fútbol germano, dice no preocuparse por lo que "no está en mis manos".
Mientras, ha vivido una nueva experiencia, que le está dejando impresionado.

"Los alemanes son muy alemanes", comentaba en tono de broma cuando llegaba a Maiquetía y se trasladaba a Maturín para reportarse a las órdenes de Farías. "Son personas demasiado correctas. Allí, si hay una ley, hay que cumplirla. Es otra cosa, un país muy desarrollado. Uno no se imagina qué tan diferentes somos".
Adaptarse al cambio de horario ha sido "lo más difícil" para el volante en sus primeros días en el balompie teutón. ¿La comida? Como vive todavía en un hotel, no ha probado demasiado, comiendo con la etiqueta de "cocina internacional".
Para lo demás, vuelve a utilizar la palabra trabajo como clave y destaca las condiciones que se encontró. "La infraestructura que tiene el Hamburgo es impresionante".
Ya de vuelta en la vinotinto resalta que el duelo de esta noche "hay que aprovecharlo para que el equipo llegue de la mejor manera a la eliminatoria".

Tomás Rincón es uno de los jugadores para seguir este año en el fútbol nacional. Viene de consolidarse en la selección con César Farías, llegando incluso a lucir el brazalete de capitán con 21 años, se hizo referencia en el torneo local con el Deportivo Táchira y ahora comienza una nueva etapa con el Hamburgo en la Bundesliga.
El llamado de Farías fue una pausa en el trabajo que realiza en tierras germanas para ganarse su oportunidad, mientras se solucionan los problemas con su transferencia, los cuales le impidieron jugar el fin de semana pasado.
"Yo, ahora, me concentro en la selección. Sobre lo que pasa con el tema del transfer lo que puedo decir es que estoy tranquilo, trabajando, que es lo que tengo que hacer; pero lo que tengo ahora es felicidad por esta convocatoria", comentaba Rincón al llegar a Venezuela.
"Pendiente de la Sub 20 como todo el mundo", Rincón esperaba el partido definitivo que tuvo la Sub 20 con Uruguay -victoria 3-1-, recordando esos tiempos no tan viejos en los que a él le tocó estar en esa categoría, lucir el 10 y ser el capitán.
Trabajo, trabajo y más trabajo, parece ser su consigna, pues es la palabra que más repite durante sus declaraciones.
De lleno en el tema de su pase al fútbol germano, dice no preocuparse por lo que "no está en mis manos".
Mientras, ha vivido una nueva experiencia, que le está dejando impresionado.

"Los alemanes son muy alemanes", comentaba en tono de broma cuando llegaba a Maiquetía y se trasladaba a Maturín para reportarse a las órdenes de Farías. "Son personas demasiado correctas. Allí, si hay una ley, hay que cumplirla. Es otra cosa, un país muy desarrollado. Uno no se imagina qué tan diferentes somos".
Adaptarse al cambio de horario ha sido "lo más difícil" para el volante en sus primeros días en el balompie teutón. ¿La comida? Como vive todavía en un hotel, no ha probado demasiado, comiendo con la etiqueta de "cocina internacional".
Para lo demás, vuelve a utilizar la palabra trabajo como clave y destaca las condiciones que se encontró. "La infraestructura que tiene el Hamburgo es impresionante".
Ya de vuelta en la vinotinto resalta que el duelo de esta noche "hay que aprovecharlo para que el equipo llegue de la mejor manera a la eliminatoria".

